fiebre
El domingo fue de perros, la prolongada gripe al fin devino en fiebre, así que, me la pase recostado, atendido por mi madre. Entre tes de citrónella, jengibre y oteros menjurjes, un sudor frió me arropo todo el día, el mismo que en este momento me abriga; me es grato, me gusta su temperatura, me toco y estoy helado; sé que es un buen síntoma pues es el inicio de mi recuperación.
En el ínterin de ayer leí la prensa local y nacional, el país esta sumergido en el barullo del referéndum revocatorio presidencial, como es verdad que este pueblo aguanta todo, han sido, cuando menos, 4 años de peo continuo. No me adentrare en estos terrenos porque no me gusta el José Gabriel político; contribuiré, eso si, con mi N O a que no se le quite al pueblo lo que Dios ha querido darle y a la mierda los contrarios.
El resto de la jornada me vacile dos películas livianas que me conseguí por la TV una fulana LEGALMENTE RUBIA que me hizo cagar de la risa más de una vez y la otra CORAZON DE CABALLERO que transcurre entre torneos medievales; me gusto porque me atizo el Quijote que llevo por allí. Tambien dormí, un sueño a veces profundo veces intranquilo.
